26/1/12

La tumba de Tutankhamón

¿Quién no ha oído hablar alguna vez del famosísimo faraón Tutankhamón?

Pues bien, soy estudiante de Historia del Arte y, como tal, el año pasado tuve la oportunidad de hacer un breve trabajo de investigación en la parte que correspondía a Egipto. Fue una experiencia bastante agradable y satisfactoria (aunque jodida para mi rodilla, pues mientras volvía a casa cargada con varios "tochos" de libros y el portátil, resbalé y la hinqué en el suelo; eso sí, menos ella, todo salió ileso xD).

Al decir breve, me refiero a que tuvimos que realizar un "super resumen" para entregarlo y, la mayor parte de la información, quedaría a parte para la exposición que dimos en clase ayudadas por un currado PowerPoint. Pero nuestra tarea fue dura, en el sentido de que dedicamos muchas horas a lo largo de semanas para recopilar información, contando con el fabuloso libro de su descubridor: Howard Carter. Aquí os lo dejo con algunas imágenes.

Un trabajo realizado por: Paola Rizo y Laura Redondo.




El famoso faraón egipcio Tutankhamón, conocido como el “Faraón-Niño”, conlleva tras de sí una absoluta incógnita sobre su estirpe, reinado y fallecimiento. Apenas se posee información sobre lo acontecido, llegando a ser tan significativo el hecho de que hasta la referencia sobre su origen y muerte sólo puede hacerse mediante estimaciones; algunas, simplemente de la duración de su corto reinado. Lo que sí se ha datado con cierta aceptación es que perteneció a la decimoctava dinastía, durante el Imperio Nuevo, aproximando su periodo de seis – nueve años de reinado entre los años 1345 a.C. – 1327 a.C, fecha en la que fallece contando unos dieciocho años de edad.
Existen varias hipótesis sobre su linaje: algunos opinan que es descendiente directo del rey hereje Akhenatón, cuya madre no sería su esposa Nefertiti, sino otra mujer de la que se desconoce su identidad. Otros apuntan a que era el yerno del mencionado rey, ya que el joven Tutankhamón estuvo casado con la tercera hija de éste, Ankhesenpatón, aunque no se sabe cuándo tuvo lugar el enlace, pero se especula sobre la posibilidad de que no tuvieran más de diez años de edad. En cualquier caso, según la ley de sucesión egipcia, al contraer matrimonio con un miembro de la familia real se obtenía el derecho de posible herencia al trono. Poco después de la muerte de Akhenatón, la joven pareja accedería al mismo, muy probablemente regidos por la atención de un poderoso oficial de la Corte de Tell el Amarna y también Sumo Sacerdote, conocido como Ai, quien sucedería posteriormente al faraón.
Tutankhamón y Ankhesenamón (Respaldo del Trono Dorado) 
No obstante, lo poco que se conoce sobre él es gracias a los monumentos; pero nada sobre su carácter. Uno de los sucesos destacables fue el traslado de la capital de nuevo a Tebas, retomando la antigua religión. Este hecho se ha demostrado por el cambio de su nombre: de Tutankhatón (“imagen viva de Atón”) a Tutankhamón (“imagen viva de Amón”).
Varios años de campañas de excavaciones, con escasos resultados, ocuparon a Howard Carter y a Lord Carnavon en el conocido Valle de los Reyes. Un lugar enigmático en el que se enterraron a los grandes faraones de Egipto. En su última campaña, manteniendo una mínima esperanza por encontrar algo importante, Carter pudo ver cumplida una ilusión que albergó durante años: encontrar la tumba de un rey. El 4 de noviembre de 1922 habían descubierto un escalón tallado en la roca y, a la mañana siguiente, una vez conseguido retirar los montones de escombros, supieron del valor del acontecimiento. El descubrimiento de la tumba de Tutankhamón, además de ser una de las historias más fascinantes conocidas, es – al contrario que las de otros faraones de renombre – la que ha permanecido intacta al saqueo de los profanadores de tumbas durante más de tres mil años (aunque parece ser que la entrada sí fue descubierta, años después del enterramiento, por ladrones, pero sin que se llevaran nada, al menos, de valor) y que ha colmado de un magnífico tesoro inigualable los museos más famosos.
Dedicaron diversos días para comprobar todos los objetos que encontraron en la primera cámara, la que acabó por recibir como nombre “antecámara”. Al disponer linternas en el interior del lugar, se dieron cuenta de todas aquellas maravillas que habían omitido días anteriores por el cansancio; pero lo que más les intrigaba era averiguar qué albergaba la puerta sellada que había entre dos estatuas en el lateral derecho de la habitación. Esperaban que fuera la cámara funeraria, en la que encontrarían el cuerpo del difunto faraón, pero temían que hubiera podido ser violada con anterioridad. Como debían hacer un examen detenido sobre el contenido de la antecámara, decidieron posponer el derribo de la puerta hasta que hubieran sacado lo que había. Entonces descubrieron una pequeña brecha en la pared principal que resultó ser otra cámara, de menor tamaño, que también contenía una gran cantidad de tesoros indescriptibles. Ésta recibió el nombre de “anexo”.
Maqueta que muestra la disposición de la tumba
Tras ello se dispusieron a numerar, recoger y analizar los susodichos objetos pertenecientes a ambas cámaras y, cuando acabaron a mediados de febrero de 1924, se reunieron todos aquellos miembros de la campaña predispuestos a gozar del privilegio de ser testigos de aquel acto tan esperado: la apertura de la puerta sellada.
Trabajo que ocupó poco más de dos horas, cuidando que ninguno de los pedruscos cayeran hacia el interior de la cámara funeraria porque podrían haber ocasionado un gran destrozo. Una vez el hueco fue lo suficientemente grande, se toparon con una inmensa capilla de oro que, efectivamente, contenía los sarcófagos reales. Revisando el lugar, vieron otra pequeña puerta que daba a una cámara mucho más pequeña que las anteriores pero que, sin embargo, contenía los mayores y más sagrados tesoros del faraón, como por ejemplo el templete de los vasos canopes.
Howard Carter y Lord Carnavon, apertura

Resultaron ser cuatro capillas de oro las que salvaguardaban el sarcófago de piedra, en el cual se encontraban los féretros encajados unos sobre otros donde, finalmente, descansaba la momia de Tutankhamón. Sacar y examinar cada féretro fue un forzoso trabajo que comenzarían ya en el año 1926. El primero de madera dorada, con forma antropomórfica, consistía en un diseño de plumas (estilo Rishi; algo que ya no existía en el Imperio Nuevo pero que, al parecer, pretendieron mantener la antigua costumbre con algunas modificaciones); una vez consiguieron levantarlo mediante uso de poleas, aparecería un segundo féretro de oro recubierto con una tela y guirnaldas. Era bastante similar al anterior, pero mucho más delicado en el trato artesanal, consiguiendo un rango de obra maestra. El tercero, como los anteriores, también tenía esa forma osiríaca característica pero, sorprendentemente, era de oro macizo y mostraba el rostro del rey de una forma aún más juvenil. Posteriormente, consiguieron levantar la última tapa que dejó la momia del faraón al descubierto, llenando de emoción y desconcierto a sus descubridores al ver el cuerpo y la máscara de oro bruñido a semejanza del “Faraón-Niño”.





Dicha máscara, así como la momia, estaba hecha a imagen de Osiris, con expresión serena. En la barbilla se encuentra la barba ceremonial, labrada en oro y lapislázuli; sobre la frente las insignias reales, en oro macizo, los emblemas de los dos reinos sobre los que gobernó (la serpiente Buto y el buitre Nekhbet); las manos, ya separadas de la máscara, sostenían el báculo y el flagelo (dos distintivos de Osiris).  Algunos de los amuletos (también entre las vendas de la momia) estaban bastante deteriorados por el paso del tiempo y los ungüentos que derramaron sobre ellos, que casi se deshacían cuando los tocaron.
Recopilación de algunos de sus Tesoros
El ajuar funerario estaría compuesto por unos 3500 objetos diferentes, de valor incalculable: desde alimentos, vestiduras, mobiliario y cestos, hasta joyas preciosas, collares, anillos y pectorales, entre otras maravillas. Son elementos de uso cotidiano que tenían como finalidad facilitar la vida en el “Más Allá”. Se podrían destacar las maquetas de embarcaciones, vasos para perfumes y cosmética, el Trono Real – de oro laminado, con imágenes en relieve de la pareja –, así como también las estatuillas que reciben el nombre de Ushebtis (“los que responden”). Éstas serían interesantes puesto que se depositaban en la tumba del difunto a modo de servirle de ayuda en la otra vida, cada una con alguna función. Podían encontrarse entre las vendas de la momia, en el sarcófago o esparcidos por la tumba. En este caso, además de que las hay que representan al propio faraón, se encontraron dentro de una caja en forma de capilla.
Como típica costumbre del arte egipcio, se desarrollaron una serie de temas pictóricos en las paredes de la cámara del sarcófago de carácter funerario y religioso. En una de ellas aparece el rey Ai presidiendo “las honras fúnebres de su predecesor”.
Pared de la derecha; siento no encontrar una imagen mejor.
En la pared este, una procesión funeraria en la que trasladan al faraón Tutankhamón a la propia tumba, dentro de una capilla sobre una barca.

En la pared norte, se encuentra una de las escenas más características: la apertura de la boca. En ella se observa al faraón muerto representado como Osiris. En el centro de la misma fila aparece el rey – con peluca y faldellín – ante la diosa Nut.

En la pared oeste, aparecen los monos sagrados cinocéfalos, “la Barca-Kheper-de-Ra y una procesión de deidades llamadas Maat, Nebtuba, Heru, Kashu y Nehes”.

En la pared sur, donde se encontraba la puerta sellada, aparece – en su extremo oeste – Tutankhamón entre Anubis e Isis, tocado con el khat.
Al parecer, estas pinturas resultan ser una transición entre los estilos de Tebas y Tell el-Amarna, pero son bastante fascinantes.
A fin de cuentas, éste descubrimiento que implicó de lleno a Howard Carter y a su compañero y amigo Lord Carnavon durante años y, pese a la poca información encontrada sobre el propio Tutankhamón, es uno de los más asombrosos que se han mantenido bajo las tierras del Valle de los Reyes albergando, incluso, el cuerpo del susodicho faraón in situ, pudiéndose admirar tales  maravillas en el mismísimo Museo de El Cairo.


Bibliografía
CARTER Howard; La tumba de Tutankhamon, Barcelona, Ediciones Destino, 1972
FASSONE A., y FERRAIS E.; Grandes civilizaciones, Egipto, colección a cargo de Ada Gabucci, Barcelona, Ed. Novoprint
SEIDEL M., y SCHULZ R.; Arte y arquitectura; Egipto, Barcelona, Ed. Könemann,  2005
GRANDES CIVILIZACIONES; Egipto, El Imperio de los Faraones, Madrid, Ed. S.A (Ediciones Rueda), 2002
GUIDOTTI M.C y CORTESE V.; Atlas ilustrado del Antiguo Egipto, Madrid, Ed. Susaeta, 2002
HAGEN R-M y R.; Arte egipcio, Madrid, Ed. Taschen
CYRIL A., y otros; Los faraones, Los tiempos de las pirámides, Madrid, Ed. Aguilar, 1978
Revista especializada
NATIONAL GEOGRAPHIC, Historia, nº 87, 2011, pp. 28 – 39
NATIONAL GEOGRAPHIC, Historia, nº 85, 2011, pp. 28 – 34
MUY HISTORIA, Faraones del antiguo Egipto, nº 33, 2011, pp. 6 – 9, 25 – 26, 44 – 51, 62 – 65, 74, 84 – 85
Películas
Scandinature Films, EGIPTOMANÍA, El fascinante mundo del Antiguo Egipto: El secreto de los faraones, 1995
Suevia Films, Misterios de Egipto, Madrid

7 comentarios:

  1. Vaya curro, además muy bien explicado, bien resumido para no aburrir con larguísimas explicaciones técnicas, vaya, que hasta alguien como yo que no ha estudiado Egipto puede entender y disfrutar el artículo. :)

    ResponderEliminar
  2. :D que chulo ha quedado!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo guapo sería poder subir el power point xD

      Eliminar
  3. Ahora con las dos imágenes que has puesto queda mas chulo, vaya currazo os pegásteis con el trabajito.

    ResponderEliminar
  4. wuau!!
    me ha encantado sabes? me gustaria ser egiptologa algun dia y siempre que veo algo sobre los egipcios como que me innotiza.
    que nota te pusieron , espero que en sobre.
    gracas por tener este blog tan maravilloso que me encanta
    adios!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tus palabras, Valeria. Son siempre un gran apoyo, desde luego. ^^

      A mí la egiptología me fascina...es algo absorbente ^^.

      Se trataba de un trabajo que puntuaban con 2,5 y recibimos la máxima puntuación. Realmente lo que os he dejado aquí es una pequeña parte, pues iba con un power point y una exposición que salió bastante bien.

      Muchas gracias =) Hasta pronto.

      Eliminar

Anímate a comentar, compartir impresiones, dudas o sugerencias.
Únicamente espero que haya respeto, tanto por el administrador del blog como por el resto de usuarios.

No se admitirán insultos, ni nada por el estilo. Los comentarios ofensivos serán borrados automáticamente.

Absténganse de comentar los que muestran no haber leído la entrada, no tengan nada de añadir y/o decir, ni aquellos que únicamente pretendan dar publicidad a su blog.

Contesto TODOS los comentarios, en cuanto tengo tiempo.

¡Gracias y un cordial saludo!

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...