¡Muy buenas!
Una de las cosas que me ha tenido bastante absorbida durante el mes de agosto (además de la bimaternidad 24/7) ha sido, curiosamente, viciarme a la trilogía de PlatinumGames: Bayonetta.
Para poneros en contexto, inicié el primer juego hace varios años y me encantó pero, entre una cosa y otra, le perdí el hilo y no continué. Al haber retomado un poco el hábito de jugar a la Switch en los (muchos) ratos de lactancia y ver que teníamos el tercer juego de la saga porque JoseJa se lo pasó este año pasado, durante las vacaciones que tuvimos por Elche me piqué hablando del tema y decidí buscar la opción que sacaron en pack del primer y segundo juego para dicha consola (aprovechando, a más inri, una magnífica oferta). Por lo que no dudé en adquirirlo y, al poco de llegarme, lo comencé y devoré.
Y como todo ha sido bastante de seguido y no tengo el tiempo de antaño para dedicarle a cada uno su particular reseña, he decidido hacer una pequeña valoración de la trilogía como tal en un solo post y así, por fin, darle algo de vidilla de nuevo al blog.
El creador de Resident Evil 2 y Devil May Cry, Hideki Kamiya, una vez se separó de Capcom inició su andadura con una bruja que caza seres celestiales en su primer Bayonetta, allá por 2009 (llegando a Europa en el año 2010). Recibió muy buenas críticas pero pocas ventas, por lo que Nintendo asumió su continuación sacando la segunda parte para Wii U en 2014 y, tras anunciarse en 2017 una tercera entrega, no sería hasta octubre de 2022 que llegaría a Switch.




