¡Muy buenas!
Habiendo hablado de esta fotógrafa hace tantos años, creía que ya había mostrado otra de sus series en el blog. Tal ha sido mi sorpresa al descubrir que todavía no había hablado de este proyecto tan interesante, que no he podido evitar hacerlo ya.
Con más de 25 años a sus espaldas tras el objetivo de una cámara, la fotógrafa canadiense es una auténtica artista independiente centrada en un trabajo conceptual y complejo en el que incorpora, de forma única, arquetipos culturales e iconografía popular con narraciones inspiradas en la condición humana. Muestra una técnica cinemática apoyada en un lenguaje visual del surrealismo Pop, donde expone "composiciones narrativas que muestran la parte más vulnerable de la vida moderna, desafiando las nociones de la influencia cultural y sistemas de creencias inherentes".
Tras la extraordinaria serie de 2009 Fallen Princesses, en la que expone el consumismo negando las verdaderas intenciones de los antiguos cuentos al más fiel estilo Disney, continuó explorando temas de desilusión con In the Dollhouse, serie de 10 partes estrenada en el año 2012. En ella, vemos una casa de muñeca con los iconos plásticos más famosos de la cultura occidental: la casa de Barbie y Ken.


















